María Dolores Gallego

1988. Torreperogil, Jaén

 

A lo largo de su trayectoria, María Dolores Gallego ha desarrollado un fértil vocabulario abstracto cercano al diseño siguiendo unos procesos totalmente artesanales. A través del dibujo y la pintura, utilizándolos como punto de partida y combinadamente, esta escenifica su propio universo de violentos colores y efectos desorientadores, cuyos flujos abiertos tienen continuidad de un formato/elemento a otro creando la ilusión de un cosmos ingrávido y envolvente a través del concepto de pintura expandida. 

A través de sus obras, la artista representa visualmente aspectos varios de su entorno cotidiano y elementos que le interesan, en lo visual y conceptual, como es el caso de su proyecto artístico titulado Animales Hilvanados, cuyas composiciones están conformadas por superposiciones de formas extraídas de pieles y anatomías animales y con las que trata de representar las tensiones que emergen entre lo femenino y lo masculino de su ambiente limítrofe. Por otra parte, la creadora ha reflexionado sobre temas histórico-artísticos de su territorio geopolítico de origen llevando a cabo un proyecto de diseños textiles pictóricos orgánicos, como en Textiles Alhambrescos, los cuales surgen de la descomposición de los patrones geométricos de los alicatados cerámicos de los Palacios Nazaríes de La Alhambra de Granada y exaltando así la identidad cultural andalusí como fuente inagotable de creación; en cambio, en la instalación site-specific denominada Cuerpos Coloreados ha trabajado ya directamente con el patrimonio in situ, y en simbiosis con el arte contemporáneo, customizando ciertos elementos arquitectónicos del Claustro principal del Archivo Histórico Provincial de Jaén para moldear así el espacio (y la escala de este) a través del color y la geometría, ofreciéndole al espectador una experiencia basada en ilusiones ópticas tan propias del Op-Art. Otros proyectos son más autobiográficos, como en el caso de Guía Psychogeográfica, en el que mediante una serie de formatos la creadora ha plasmado su propia trayectoria e historia de vida de los últimos años, desarrollando a través de múltiples metáforas espaciales una narrativa visual sobre sus respectivos dislocamientos geográficos y relacionales con las que trata de recuperar el equilibrio perdido. 

A pesar de trabajar por proyectos, todos ellos bien diferenciados tanto conceptual como formalmente, podemos observar ciertas constantes (casi metodológicas) en toda su producción artística como son: la lucha entre el orden y el caos; la tensión entre formas orgánicas y geométricas; la superposición de planos, líneas y vacíos; la aplicación seriada de los colores; o el empleo de técnicas mixtas, cuya mayor característica es el persistente uso de materiales y técnicas textiles como materiales propios del arte contemporáneo.